sábado, 2 de marzo de 2013


EL RENACIMIENTO, EL ARTE Y BURGUESIA

El renacimiento comienza a mediados y finales del siglo XIV comenzando en Europa principalmente en Italia, con ella varios de los autores comenzaron a retomar los antiguas artes griegas como lo son los grandes cánones griegos.

El Renacimiento es uno de los grandes momentos de la historia universal que marcó el paso de mundo Medieval al mundo Moderno. Es un fenómeno muy complejo que impregnó todos los ámbitos yendo por tanto, más allá de lo puramente artístico como ha querido verse...

El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El nombre “renacimiento” se utilizó porque este movimiento tomaba ciertos elementos de la cultura clásica. Originariamente como una vuelta a los valores de la cultura griega y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política y las ciencias.

Será a partir de este momento cuando ya cobrará fuerza el redescubrimiento del hombre como individuo, el redescubrimiento del mundo como armonía y realidad que rodea al hombre liberado de todas las preocupaciones religiosas.

El Renacimiento es ante todo, un espíritu que trasforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media, sin embargo la ruptura no se produce de manera violenta porque no pocas de las concepciones que se van a desarrollar tuvieron su origen durante el medievo, y esto es claramente apreciable en el terreno artístico.

Durante buena parte del siglo XV perviven las formas del arte medieval, iniciándose una convivencia entre los clasicismos, que poco a poco van a ir imponiéndose a los elementos góticos en autores como Rafael, Donatello  o picazo, que ensayan movimientos que posteriormente se van a desarrollar. Esta serie de fenómenos nos dan a entender que hablar de ruptura no es del todo correcto, es quizá más una evolución que nos permite comprender mejor ciertas manifestaciones del siglo XV.

El hombre humanista se centra en el estudio de la cultura clásica, en el estudio del hombre como individuo y en su capacidad intelectual para el estudio de todos los campos del saber: ciencia, filosofía, arte...El ideal es un hombre completo, armónicamente desarrollado en lo físico y en lo espiritual que no limita su saber a un campo concreto, sino abierto a lo universal. La plena confianza que se tiene en el hombre da lugar al antropocentrismo. El prototipo de humanista lo encontramos en Leonardo da Vinci. El intelectualismo de este periodo produjo grandes avances en el mundo de las ciencias, acrecentado por el descubrimiento de la imprenta que ayudó a la difusión de los saberes por todas las cortes Europeas. El hombre en el terreno científico trata de profundizar en las aplicaciones y fundamentos de la ciencia; así hay un gran desarrollo de la oftalmología; las cátedras de cirugía y anatomía en las Universidades serán desarrolladas por los médicos que se van dirigiendo cada vez más por el camino práctico como Miguel Servet, que publicó el Tratado de Terapéutica donde manifiesta ser el descubridor de la circulación pulmonar, dejando la puerta abierta para que posteriormente se descubra la circulación de la sangre.

A partir del siglo XVI estos conocimientos comienzan a difundirse por toda Europa, pero antes de terminar esta brevísima introducción al Renacimiento hay que mencionar un hecho importante que marcó el paso de este periodo al Barroco, y que conocemos como la crisis Manierista. En 1527 los ejércitos del emperador Carlos V tomaron Roma y la sometieron a un brutal saqueo donde fueron hechos prisioneros el Papado y el Sacro Colegio Cardenalicio. Durante nueve meses toda la cristiandad estuvo sin guía, augurando ya el cambio con la Reforma que desde Alemania se pedía con fervor. Un cambio que defraudó a muchos en su esperanza por la renovación de la iglesia porque no llegó a culminar hasta varios años después y sin cuajar en Roma. Pero, como indica André Chastel en su obra El Saco de Roma desde esta fecha ya nada fue igual: esta crisis no sólo supuso un trágico ejemplo de la guerra, sino que dio lugar a la difusión de una nueva mentalidad que afectó tanto a las artes como a las letras más allá de Italia. Así surge el manierismo, término que deriva del vocablo italiano Manieray que se refiere a los distintos modos gramaticales de diverso significado. El significado más parecido sería estilo, aunque la maniera era considerada un atributo inherente al arte. La llegada del Manierismo está relacionada con la creación y práctica de un tipo completamente distinto en su personalidad, dotado de facultades individuales propias, esto suponía una liberalización en parte de las reglas estéticas que se promovieron desde las Academias del Renacimiento.

La astronomía fue uno de los campos más importantes en el progreso científico, que influirá en el cambio de pensamiento de los europeos gracias a la obra de Copérnico De Revolutionibus Orbium Caelestium donde tira por la borda las teorías geocentristas de Ptolomeo, afirmando un sistema heliocéntrico que explica de manera más efectiva los fenómenos astronómicos observados. Se producen también extraordinarios inventos en el campo de la ciencia de la navegación, impulsados por el descubrimiento de América: aparece el astrolabio y el nocturlabio, la carta náutica o portulario, inventos que facilitaron la navegación y el afán de aventura y conquista de nuevos territorios.

El renacimiento se considera en cierto modo un nuevo nacimiento de la tradición clásica, con la ayuda de la consolidación de la burguesía y la expansión de un nuevo régimen comercial crean un nuevo ambiente cultural. El estudio de la literatura y el arte clásicos favorecido por el invento de la imprenta alentó la creciente libertad de pensamiento que se manifestaba por doquier. El hombre se encontró libre de tomar decisiones y de formarse opiniones sin guiarse de lo que decía la iglesia, a este movimiento se le conoce como humanismo.

En Florencia, centro comercial. El arte y la arquitectura estaban vinculados estrechamente con una familia de banqueros.

No solo eran simples comerciantes sino que estaban muy vinculados al desarrollo del humanismo y de las artes, y alentaron a los escritores y artistas novelescos. Su inteligencia y motivación junto con su gran fortuna, los convirtieron en mecenas un ejemplo del aporte cultural fue por cosme el viejo de Medici, que fundó una academia basándose en la de platón.

Este movimiento filosófico se le conoció como neoplatonismo, en el que fue de gran influencia para el nuevo arte y para los artistas ya no se limitaban solo a realizar una obra, sino que pretendían fundamentarla en una concepción racional.

Con el padrinazgo de la burguesía y el florecimiento cultural cambian la concepción que se tenía del artista, ahora pasa del anonimato al artista respetado y alabado por sus cualidades individuales y sus méritos.

Escuela Florentina

Los artistas Gentile da Fabriano, Paolo Ucello y Andrea del Castagno y masacio aportaron nuevos conocimientos y técnicas, y se plantean problemas de representación visual,

Los últimos grandes artistas del siglo se resienten en la sensualidad del ambiente y buscan inspiración en los temas mitológicos paganos que caracterizan el Renacimiento. Los mismos temas piadosos pasan a ser un pretexto para mostrar el fausto de la alta burguesía florentina. Sus paisajes son muy a menudo las amenazas campiñas toscanas, los de brillante corte de los Medicis, y sus escenarios urbanos, los asuntos palacios de la época.
Sandro Botticelli, también protegido de los Medicis, pinto alegorías de refinada sensualidad en las que reflejaba el gusto paralizante de sus mecenas. Botticelli mantiene un estilo cortado, ceñido, que se basa naturalmente en un dibujo firme, Realizó también unos frescos en la capilla Sixtina y una serie de ochenta dibujos para ilustrar la divina comedia.

Escuela de Perusa
Aparece Piero de la Francesa, Su discípulo Melozzo de Forli es célebre por sus ángeles músicos. Otro gran pintor de la escuela es Pedro Vanuci, llamado el Perugino,

Escuela Veneciana
Ésta escuela que empezó tardíamente sobrevive a las de Florencia y Roma, agotadas en el siglo XVI. En siglo XVII aún nos sorprende con un narrador espléndido, como Tiepolo, gran colorista y con Guardi y Canaleto, que nos retratan la vida pintoresca de la Venecia dieciochesca.

Escuela de Padua
El nombre de Andrés Mantegna presenta con frecuencia en sus cuadros una dificultad perspectiva, que resuelve con elegancia.
(POR WILLIAM ALBERTO VELAZQUEZ MORALES)

No hay comentarios:

Publicar un comentario